El 17 de agosto de 2026, agricultores y productores del Valle de Mexicali, quienes cultivan principalmente trigo y maíz, protagonizaron una protesta en las oficinas de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) y la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) en la capital de Baja California. Liderados por Horacio Gómez Carranza, representante del Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano, los manifestantes denunciaron que el Gobierno Federal mantiene pendientes adeudos por más de 125 millones de pesos. Estas cantidades corresponden a incentivos de comercialización que no han sido dispersados desde ciclos agrícolas anteriores, lo que ha generado un fuerte impacto financiero en cientos de familias del sector agrícola de la región. Ante esta situación, los manifestantes exigieron una mesa de trabajo inmediata con autoridades federales para establecer compromisos concretos que garanticen el pago y eviten que esta problemática se prolongue, enfatizando que la falta de recursos está comprometiendo la estabilidad económica del campo mexicalense. Parece que, para algunos, la palabra y el apoyo prometidos siguen siendo solo eso: promesas pendientes aún cuando los cultivos ya exigen atención urgente.