La ciudad de La Paz, Baja California Sur, ha experimentado recientes apagones que afectaron a más de 6 mil usuarios en diversos sectores. Las fallas en el suministro eléctrico, especialmente en plena época de calor, dejaron a muchas viviendas sin refrigeración ni aire acondicionado, lo que representa un serio golpe al bienestar diario de la población. En respuesta a esta crisis, dirigentes locales han planteado como única solución viable la adopción masiva de paneles solares instalados en hogares, presentándola como la vía para superar las vulnerabilidades del sistema eléctrico nacional. Sin embargo, esta propuesta no ha sido recibida sin críticas. Los habitantes, afectados por la precariedad de un servicio público esencial, han señalado irónicamente que convertir cada residencia en una pequeña planta solar implica un costo considerable al que pocos pueden acceder, además de dejar en evidencia la incapacidad del sistema para garantizar un suministro estable. Así, la recomendación de depender de energías renovables individuales, aunque ambientalmente positiva, parece más un parche privado que una solución colectiva al persistente problema energético en el norte de Baja California Sur.