Durante los primeros siete meses de 2026, el sector turístico de Baja California ha sufrido una caída del 35% en la demanda de tours y transporte turístico en comparación con el mismo periodo del año anterior. Así lo informó la Asociación de Anfitriones y Touroperadores de Baja California, cuyo presidente Iván Cortés Chávez señaló que esta disminución tiene múltiples causantes, entre ellos las condiciones económicas globales, la fluctuación en el tipo de cambio y la percepción sobre la seguridad en los municipios fronterizos.
Aunque la gastronomía regional, la ruta del vino y el turismo de reuniones mantienen su capacidad de atracción, el dirigente gremial urgió a las autoridades estatales a redoblar esfuerzos en la promoción turística binacional y a garantizar certidumbre en las vialidades. Este llamado cobra importancia ante la necesidad de revertir los números negativos que proyectan un panorama complicado para el turismo local en lo que resta del año.
Así, mientras las cifras oficiales confirman un retroceso considerable en la demanda, la responsabilidad recae en parte en las autoridades que, según el sector empresarial, tardan en responder con acciones contundentes. Por ahora, la esperanza está en que la conjunción de atractivos culturales y un mejor ambiente de seguridad puedan atraer nuevamente a los visitantes, aunque queda por ver si esas buenas intenciones se traducen en resultados concretos.
Aunque la gastronomía regional, la ruta del vino y el turismo de reuniones mantienen su capacidad de atracción, el dirigente gremial urgió a las autoridades estatales a redoblar esfuerzos en la promoción turística binacional y a garantizar certidumbre en las vialidades. Este llamado cobra importancia ante la necesidad de revertir los números negativos que proyectan un panorama complicado para el turismo local en lo que resta del año.
Así, mientras las cifras oficiales confirman un retroceso considerable en la demanda, la responsabilidad recae en parte en las autoridades que, según el sector empresarial, tardan en responder con acciones contundentes. Por ahora, la esperanza está en que la conjunción de atractivos culturales y un mejor ambiente de seguridad puedan atraer nuevamente a los visitantes, aunque queda por ver si esas buenas intenciones se traducen en resultados concretos.

