En la garita comercial de Calexico, ubicada en la frontera con Mexicali, oficiales de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de los Estados Unidos (CBP) lograron incautar un cargamento que superó las mil libras de cocaína. La droga estaba oculta en un camión de transporte de carga, detectada gracias a una inspección aleatoria donde se combinaron tecnología de escaneo por rayos X y el olfato especializado de binomios caninos adiestrados. Estas herramientas alertaron sobre irregularidades dentro de un contenedor con supuesta mercancía comercial. Como resultado, los agentes procedieron al decomiso inmediato de la sustancia ilícita y la detención del conductor del vehículo pesado. El caso fue puesto a disposición de las autoridades federales para seguir el proceso legal correspondiente. Este aseguramiento revela que, a pesar de los estrictos controles, el contrabando de drogas sigue intentando cruzar las fronteras en grandes cantidades, poniendo a prueba la vigilancia y estrategia de las autoridades en puntos neurálgicos del comercio binacional.