La Comisión Estatal de Servicios Públicos de Tijuana (CESPT) comenzó una nueva etapa en la renovación de la red sanitaria en el fraccionamiento Playas de Tijuana, específicamente en el paseo costero. Los trabajos consisten en la reposición de tuberías antiguas que han superado su vida útil, con la intención de prevenir fugas de aguas residuales hacia el océano y evitar colapsos en la carpeta asfáltica, problemas que afectan tanto a residentes como a turistas.

El personal operativo utiliza maquinaria pesada para realizar las labores en las inmediaciones del malecón, lo que ha generado la implementación de desvíos vehiculares temporales. Estas medidas se coordinan en conjunto con la policía de tránsito municipal para disminuir molestias y mantener el flujo vehicular lo más ordenado posible.

Estas acciones forman parte del plan de saneamiento ambiental en la franja fronteriza, cuyo principal objetivo es cuidar la salud pública y proteger uno de los atractivos naturales más importantes de la ciudad. Sin embargo, resulta curioso que aunque los trabajos son reconocidos como necesarios, la molestia para conductores y visitantes parece ser un mal inevitable, como si la infraestructura hubiera esperado años sin mantenimiento para ahora despertar la atención oficial. La pregunta queda flotando: ¿cuántos años más deberán pasar hasta que estas labores se realicen con la periodicidad que el litoral y sus usuarios merecen?