El Colegio de Ingenieros Civiles de Tijuana (CICTAC) ha emitido una advertencia crucial sobre la presencia de al menos 15 zonas con deslizamiento activo de tierra en diversas colonias de la ciudad. Esta situación pone en una delicada condición de vulnerabilidad a miles de familias que habitan en estas áreas. Francisco Javier Franco Casas, presidente del organismo, recordó que históricamente se han registrado más de 54 fallas geológicas severas en la demarcación, resultando en más de tres mil viviendas clasificadas bajo semáforo rojo y amarillo, lo que indica un alto riesgo estructural y de habitabilidad.
El especialista hizo un llamado urgente a las autoridades municipales y estatales para tomar medidas inmediatas, entre las que destacan la congelación de nuevas construcciones irregulares en laderas, la actualización de los mapas de riesgo y una inversión necesaria en infraestructura de drenaje pluvial. Estas acciones buscan evitar episodios de 'tragadas' de terreno que podrían dejar a varias familias sin hogar, una amenaza latente que, sin duda, ya ha sido ignorada con demasiada frecuencia.
Mientras las autoridades parecen jugar al escondite con el problema, el llamado del Colegio de Ingenieros es más que pertinente: la seguridad de miles de tijuanenses no debería caer en manos de la improvisación o la negligencia. La prevención y la planeación son urgentes para evitar desastres previsibles en esta ciudad que, al parecer, sigue apostando por el desarrollo desordenado en lugar de una gestión responsable y segura del territorio.
El especialista hizo un llamado urgente a las autoridades municipales y estatales para tomar medidas inmediatas, entre las que destacan la congelación de nuevas construcciones irregulares en laderas, la actualización de los mapas de riesgo y una inversión necesaria en infraestructura de drenaje pluvial. Estas acciones buscan evitar episodios de 'tragadas' de terreno que podrían dejar a varias familias sin hogar, una amenaza latente que, sin duda, ya ha sido ignorada con demasiada frecuencia.
Mientras las autoridades parecen jugar al escondite con el problema, el llamado del Colegio de Ingenieros es más que pertinente: la seguridad de miles de tijuanenses no debería caer en manos de la improvisación o la negligencia. La prevención y la planeación son urgentes para evitar desastres previsibles en esta ciudad que, al parecer, sigue apostando por el desarrollo desordenado en lugar de una gestión responsable y segura del territorio.

