La diputada local por Morena en Tijuana, Evelyn Sánchez Sánchez, expresó su sorpresa e indignación al encontrar que los vales escolares que ella distribuyó, impresos con su nombre y sus redes sociales, estaban siendo revendidos en grupos de Facebook por las beneficiarias originales. Los cupones, por un monto de 600 pesos para la adquisición de uniformes, eran ofertados por alrededor de 400 pesos en efectivo bajo la justificación de que no necesitaban la prenda o requerían calzado de tallas diferentes. En respuesta, la legisladora no dudó en compartir capturas de pantalla con los rostros de quienes estaban comercializando estos apoyos públicos, generando un debate en torno al uso clientelar de los programas sociales y el impacto sobre la imagen pública de quienes los entregan. Esta situación pone en evidencia las complejidades de entregar beneficios directos y muestra que, a pesar de estar marcados con identificación oficial, no garantizan un uso conforme a lo previsto, dejando en entredicho tanto la efectividad del programa como la percepción que se tiene de quiénes deberían ser beneficiarios legítimos.