En un episodio poco común durante una inspección de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social de Baja California, inspectores se enfrentaron a un inesperado obstáculo en un rancho agrícola de la delegación Maneadero, en Ensenada. Al intentar verificar las condiciones laborales, un empleado del lugar, visiblemente molesto, bloqueó físicamente su paso y los dirigió de forma tajante hacia las oficinas administrativas, impidiéndoles continuar con su labor oficial. Tras varios minutos de discusión en la entrada del predio, los inspectores no tuvieron más opción que retirarse sin realizar la inspección, levantando un acta por la negativa de acceso. Este incidente plantea preguntas sobre la disposición de algunos establecimientos agrícolas para colaborar con las autoridades que buscan garantizar condiciones laborales adecuadas, y deja en evidencia las dificultades que enfrentan los inspectores para cumplir su función en el campo.