El Congreso del Estado de Baja California realizó un llamado unánime a la titular de la Comisión Estatal de Servicios Públicos de Tijuana (CESPT), Mónica Vega, para que revise de manera urgente los excesivos cobros que están recibiendo usuarios domésticos. Durante la sesión legislativa, varios diputados expusieron recibos con montos imposibles, que oscilan entre los 134 mil y 174 mil pesos, por un consumo de agua que debería ser normal en viviendas de interés social.

Esta situación ha sido denominada como 'recibos locos' y proviene, según se denunció, de errores graves en las lecturas realizadas por empresas privadas contratadas por la CESPT para registrar el consumo en los medidores. Resulta difícil imaginar cómo un hogar promedio puede justificar consumos tan elevados, salvo que la instancia encargada del servicio considere que el agua potable vino acompañada de algún producto especial.

El exhorto apunta a corregir estos errores, que no solo afectan la economía familiar, sino que también ponen en entredicho la eficacia y supervisión de un organismo público que, en teoría, debería facilitar y controlar el acceso al agua, no sorprender a sus usuarios con facturas capaces de financiar pequeñas fiestas de barrio. En un momento donde la transparencia y la atención al usuario son clave, esta problemática muestra que hay detalles por afinar en la gestión del servicio público de agua en Tijuana.