Un fuerte vendaval con lluvias intensas causó el colapso de 28 postes de luz pertenecientes a la Comisión Federal de Electricidad a la altura del ejido Puebla, la mañana de ayer sobre la carretera estatal que conecta Mexicali con San Felipe. La caída de la infraestructura no solo interrumpió el suministro eléctrico para miles de familias en comunidades cercanas, sino que también obligó al cierre total del tránsito vehicular durante varias horas. En el incidente resultó aplastado un vehículo particular donde viajaban dos personas, quienes sufrieron lesiones de carácter moderado y que fueron atendidas de manera preventiva. Equipos de emergencia de la CFE, junto con Protección Civil y elementos de la Policía Municipal de Mexicali, trabajaron contra reloj para retirar los cables aún energizados, reabrir la carretera y comenzar las labores de reinstalación del tendido eléctrico. Este tipo de incidentes evidencia la vulnerabilidad de la infraestructura ante eventos naturales, así como la necesidad de planes más robustos para minimizar el impacto en la población. Porque aparentemente, la naturaleza sigue siendo la mejor ingeniera para poner a prueba la capacidad de respuesta pública y privada, y desafortunadamente quienes terminan pagando las consecuencias son los usuarios y vecinos afectados.