Un grupo de gobernadores de Morena y partidos aliados, incluidos la gobernadora de Baja California Marina del Pilar Ávila Olmeda, emitieron un comunicado conjunto en respaldo a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo tras las recientes decisiones políticas en el estado de Sinaloa. En el pronunciamiento, los mandatarios resaltaron que la disciplina política, el apego a la legalidad y el resguardo de la estabilidad institucional deben estar por encima de cualquier interés particular o de grupo dentro del servicio público.

El documento enfatiza que la prioridad absoluta es la tranquilidad, seguridad y desarrollo de la ciudadanía sinaloense, alineada a los principios del movimiento conocido como la Cuarta Transformación. Este respaldo llega en un momento en que el ejecutivo estatal ha estado en el centro de controversias, y los gobernadores parecen recordar que la estabilidad institucional “no puede negociarse”, aunque no detallan cuáles serían las decisiones o acciones que motivaron este llamado.

La firma colectiva de esta postura es un gesto común dentro de la política para mostrar unidad, aunque también se percibe como un recordatorio para que el ejecutivo sinaloense evite conflictos internos o decisiones polémicas que pongan en riesgo la imagen del movimiento en el norte del país. La responsabilidad y la subordinación a la disciplina política parecen ser la receta infalible para mantener la paz institucional, al menos en el discurso oficial. Ahora queda por ver si este consejo será escuchado o se quedará simplemente en palabras para la galería.