El Gobierno del Estado de Sonora, a través de la Secretaría de la Contraloría General, ha puesto en marcha un novedoso protocolo de supervisión y auditoría en tiempo real. Este mecanismo está enfocado en las obras públicas estatales de mayor presupuesto, con el objetivo declarado de garantizar el cumplimiento de los tiempos pactados, la calidad de los materiales y la transparencia en los procesos de licitación. Entre los proyectos fiscalizados se encuentran carreteras, plantas de tratamiento y obras comunitarias distribuidas en varios municipios sonorenses.
Las autoridades locales destacan que esta iniciativa forma parte de un compromiso mayor por fortalecer la rendición de cuentas y combatir la corrupción en la gestión pública. Sin embargo, la puesta en marcha de este control en tiempo real también podría ser mirada con cierto escepticismo, pues en otras ocasiones similares promesas han quedado solo en papeles o han servido para validar procesos que más bien reflejan clientelismo. Habrá que esperar que las inspecciones no se queden en una simple actuación administrativa y realmente se traduzcan en obras de calidad y en un uso eficiente de los recursos públicos, que a fin de cuentas es lo que la ciudadanía demanda.
Las autoridades locales destacan que esta iniciativa forma parte de un compromiso mayor por fortalecer la rendición de cuentas y combatir la corrupción en la gestión pública. Sin embargo, la puesta en marcha de este control en tiempo real también podría ser mirada con cierto escepticismo, pues en otras ocasiones similares promesas han quedado solo en papeles o han servido para validar procesos que más bien reflejan clientelismo. Habrá que esperar que las inspecciones no se queden en una simple actuación administrativa y realmente se traduzcan en obras de calidad y en un uso eficiente de los recursos públicos, que a fin de cuentas es lo que la ciudadanía demanda.

