El Patronato del Hospital General de Tijuana ha lanzado un urgente llamado a la sociedad civil y al sector empresarial debido a una necesidad crítica: la institución requiere hasta 800 mil pesos al mes para sostener el suministro de insumos complementarios y medicamentos que permitan a los niños diagnosticados con cáncer seguir sus tratamientos sin interrupciones. A pesar de que el hospital público ofrece una cobertura básica, los representantes del patronato señalan que la demanda de tratamientos especializados, estudios clínicos de alta precisión y apoyos asistenciales para las familias supera con creces los recursos ordinarios disponibles. Ante esta situación, la organización sin fines de lucro ha impulsado diversas colectas y eventos benéficos en Tijuana con el propósito de garantizar la continuidad de los esquemas de tratamiento en el área de oncología pediátrica. Si bien es loable que el hospital cubra las necesidades básicas, resulta apenas sensato cuestionar cómo una institución clave para la salud pública llega a depender de la benevolencia y la caridad para cubrir lo que debería ser una prioridad estatal. Mientras tanto, los menores en tratamiento continúan esperando que los recursos —que deberían estar garantizados— lleguen a tiempo para salvar sus vidas.