Durante un encuentro con la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción en Tijuana, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Baja California dio a conocer sus planes de inversión en infraestructura hospitalaria. Entre los proyectos que destacan se encuentra la construcción de un nuevo hospital regional de 216 camas en Ensenada, además de otro hospital que contará con 120 camas en San Luis Río Colorado. Asimismo, se contempla la instalación de una Unidad de Medicina Familiar en la zona de El Florido, en Tijuana, y la apertura de Centros de Educación y Cuidado Infantil que buscan apoyar a las familias de derechohabientes.

Estas iniciativas representan un esfuerzo importante para atender la creciente demanda de servicios de salud en la región, y sin duda podrían mejorar la calidad y el acceso a la atención médica. Sin embargo, cabe preguntarse —como suele ocurrir con estos anuncios— cuán pronto se harán realidad estos planes y si los recursos asignados serán suficientes y gestionados adecuadamente. Baja California ha esperado por años una actualización y expansión en su sistema hospitalario; no estaría de más que esta vez las promesas se traduzcan en resultados concretos y no solo en discursos bien elaborados frente a la industria de la construcción.