Los empresarios Kwanza Jones y José E. Feliciano asumieron formalmente el control operativo de la franquicia de los Padres de San Diego, reafirmando su objetivo de mantener un equipo competitivo en busca del codiciado título de la Serie Mundial. Este movimiento no solo apunta a fortalecer el rendimiento deportivo, sino también a consolidar una relación estrecha con la afición de la región, especialmente aquella proveniente de Tijuana y Baja California. Reconociendo el valor estratégico de esta comunidad transfronteriza, el grupo directivo anunció planes para seguir invirtiendo en infraestructura, académicas juveniles y programas de vinculación comunitaria. Porque, claro, nada dice “campeones” como poner especial atención en la cantera y en quienes llenan las gradas, ¿verdad? Veremos si estas promesas se traducen en un mejor desempeño dentro y fuera del terreno de juego o si quedarán en otro capítulo más de buenas intenciones en el mundo del deporte.