La Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable del Estado emitió una declaratoria oficial de precontingencia ambiental en Mexicali tras detectar que las partículas PM10 en el aire superaron los niveles normales en las estaciones de monitoreo ubicadas en la mancha urbana. Esta medida surge como respuesta a la acumulación significativa de contaminantes, que obligan a activar protocolos preventivos para proteger la salud de los ciudadanos.

Ante esta situación, las autoridades exhortaron a la población a limitar actividades físicas al aire libre, usar cubrebocas en espacios abiertos y mantener cerradas puertas y ventanas en sus hogares y lugares de trabajo. De paso, se solicita evitar la quema de basura o pastizales, suspender el uso de pirotecnia y reportar cualquier inicio de incendio, aunque uno se pregunte qué tan efectivo será este último llamado cuando a menudo la realidad sobre incendios y contaminación parece de novela.

Por su parte, las dependencias gubernamentales prometen monitorear de cerca la evolución de los niveles contaminantes para ajustar o levantar las medidas según sea necesario, en una vigilancia que esperamos sea más rigurosa que las alertas que a veces no trascienden a acciones concretas. Mientras tanto, la población queda en alerta, respirando un aire que no solo es invisible, sino peligrosamente cargado.