Durante el verano de 2026, Mexicali se posicionó como el municipio más afectado por el calor extremo en Baja California, concentrando más del 95% de los fallecimientos por golpe de calor según datos de la Secretaría de Salud estatal. Las temperaturas registradas superan los 45 grados centígrados, y con la humedad presente, la sensación térmica rebasa los 50 grados, creando condiciones sumamente peligrosas para quienes permanecen expuestos al sol. En respuesta, las autoridades de salud incrementaron los operativos para distribuir vida suero oral y habilitaron puntos de hidratación en la capital del estado. Lamentablemente, la mayoría de las víctimas corresponden a personas en situación de vulnerabilidad o en condición de calle, grupos que, a pesar de la alarma climática, parecen ser los menos capaces de protegerse o ser protegidos por el sistema. Esta trágica concentración de muertes pone en evidencia las falencias sociales y los retos para implementar medidas efectivas que realmente lleguen a quienes más lo necesitan.