Durante varios días, las instalaciones de la Ciudad Deportiva de Mexicali se convirtieron en epicentro deportivo para más de 500 jóvenes atletas provenientes de Baja California, Baja California Sur, Sonora, Chihuahua y Sinaloa. En un ambiente de competencia y esfuerzo, se llevó a cabo el Campeonato Regional de Atletismo, una etapa clave para clasificar a la Olimpiada Nacional CONADE 2026.

Atletas de distintas disciplinas de pista y campo —desde pruebas de velocidad y fondo hasta saltos y lanzamientos— se esforzaron por lograr las mejores marcas que les aseguren un lugar en el certamen nacional. Las autoridades deportivas locales no escatimaron en elogios para la delegación anfitriona de Baja California, destacando el alto nivel técnico mostrado en el torneo.

Sin embargo, aunque la región mostró talento y compromiso, el reto sigue siendo grande para que estos esfuerzos se traduzcan en el apoyo y seguimiento necesarios para formar atletas de talla internacional. Con justa razón, los jóvenes dan lo mejor en cada competencia, pero la pregunta persiste: ¿queda algo para ellos después de los eventos, o solo alzan medallas temporales antes de regresar a la largamente conocida falta de infraestructura y apoyo continuo?