Al cierre de julio de 2026, las delegaciones del Instituto Mexicano del Seguro Social en Baja California reportaron una reducción del 2% en la cifra de empresas formales registradas en Tijuana, con 17,720 patrones activos, es decir, 342 establecimientos menos en comparación con el año anterior. Esta disminución refleja la creciente precariedad que enfrentan las micro, pequeñas y medianas empresas en sectores clave como el comercio, la construcción y los servicios. Según representantes del sector productivo, la economía local arrastra una desaceleración que ya suma cuatro trimestres consecutivos, lo que complica la operación y viabilidad de estos negocios. A esto se suma el impacto del Impuesto Sobre Nómina, que actualmente es del 4.25%, considerado por muchos como un lastre adicional en un contexto económico ya de por sí adverso. Si bien las autoridades destacan la necesidad de mantener los ingresos fiscales, queda claro que la combinación de una baja actividad económica y una carga impositiva poco flexible está ahogando a la iniciativa privada, fuente principal de empleo y desarrollo regional. En lenguaje llano, la economía tijuanense está en una especie de tormenta perfecta donde la política fiscal parece no haber contemplado el deterioro continuado del mercado.
Noticias del Norte
Recesión y carga fiscal provocan cierre masivo de empresas en Tijuana
La economía tijuanense enfrenta una peligrosa combinación de recesión prolongada y elevada carga fiscal, que ha provocado el cierre de cientos de empresas en un año.

