La ciudad de San Diego, California, se posiciona como un punto neurálgico del fútbol americano colegial con la confirmación de dos importantes tazones de la NCAA en diciembre. Las instalaciones del Snapdragon Stadium serán el escenario para el regreso del SDCCU Poinsettia Bowl el 23 de diciembre, seguido por la 47ª edición del Holiday Bowl el 28 de diciembre. Estos eventos no solo prometen emocionantes enfrentamientos entre destacados programas universitarios de Estados Unidos, sino también un significativo impacto económico para la región fronteriza de California y Baja California, gracias a la afluencia masiva de aficionados que cruzarán la frontera para disfrutar de los partidos. Claro está, los organizadores esperan que la logística y la seguridad funcionen tan bien como el espectáculo deportivo mismo, evitando que los clásicos tazones se conviertan en un dolor de cabeza para la ya complicada dinámica transfronteriza.