El Baja Health Cluster informó que el sector hospitalario privado de Tijuana mantiene una vigilancia operativa ante las restricciones implementadas por autoridades estadounidenses para desalentar el turismo de parto en la frontera. Representantes del gremio médico señalaron que, hasta ahora, no se ha observado un incremento drástico e inmediato en la cantidad de alumbramientos en hospitales locales. Sin embargo, destacaron que la infraestructura médica fronteriza cuenta con la capacidad necesaria para absorber un eventual aumento en la demanda de servicios obstétricos y neonatales. Los directivos señalaron también que los centros médicos de Tijuana ofrecen costos competitivos en procedimientos ginecológicos comparados con las tarifas hospitalarias estadounidenses, además de contar con personal certificado y salas de cuidados intensivos. Finalmente, insistieron en el seguimiento continuo de la tendencia para garantizar que se mantengan los estándares de atención oportunos en la franja fronteriza. En un contexto donde las autoridades de Estados Unidos parecen preocuparse más por desalentar el turismo de parto que por la salud transfronteriza, el sector privado tijuanense se posiciona como alternativa asequible y técnicamente preparada, a la espera de que se traduzca en una mayor demanda que justifique tanto revuelo.