La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) ha otorgado la resolución favorable a la Manifestación de Impacto Ambiental para la construcción y operación de una Central de Combustión Interna en el municipio de Los Cabos, Baja California Sur. Esta decisión incluye también la autorización para el cambio de uso de suelo necesario para el desarrollo del proyecto. El propósito oficial es incrementar la capacidad de generación eléctrica en la península, buscando atender la creciente demanda energética de los sectores turístico e industrial, pilares económicos de la región.

Sin embargo, esta determinación no ha sido bien recibida por todos. Sectores civiles y organizaciones ambientalistas locales han expresado fuertes reservas sobre las consecuencias de aumentar las emisiones contaminantes en la zona, en un contexto donde la protección ambiental debería ser una prioridad, más aún en un destino turístico reconocido por su riqueza natural. Los críticos insisten en acelerar la transición hacia fuentes de energía renovable, como la solar, que podrían ofrecer una solución más sostenible y evitar contingencias en el suministro eléctrico regional.

En resumen, SEMARNAT apuesta por una central de generación tradicional en una región que, irónicamente, posee un alto potencial para energías limpias. La pregunta que queda es si esta aprobación responde a una urgencia real o si la oportunidad para un futuro energético más verde simplemente sigue posponiéndose en favor de soluciones menos amables con el medio ambiente.