El Servicio Sismológico Nacional confirmó la ocurrencia de un sismo con magnitud de 3.6 grados en la escala de Richter, cuyo epicentro fue localizado a 58 kilómetros al noreste de San Felipe, Baja California. Aunque este tipo de movimientos suelen ser frecuentes en la región, no se reportaron daños ni víctimas hasta el momento. Cabe destacar que, a pesar de la baja magnitud, los habitantes de la zona pudieron sentir el temblor, lo que recuerda la importancia de estar siempre preparados ante estos fenómenos naturales. Parece que la tierra decidió hacer su cameo rápido y sin mayores consecuencias, dejando a todos con la alerta encendida, pero sin sobresaltos.