En Hermosillo se celebró la Reunión de Políticas de Salud y Movilidad Humana Zona Norte 2026, encabezada por autoridades del Gobierno del Estado de Sonora, la Secretaría de Salud Federal y representantes del Sistema de las Naciones Unidas. La cumbre reunió a delegaciones de Baja California, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas, con el objetivo principal de establecer acuerdos para unificar los protocolos de atención médica a migrantes y personas en situación de vulnerabilidad.

Durante las jornadas de trabajo, los participantes concordaron en fortalecer la red de centros de salud fronterizos, garantizar esquemas de vacunación universales y canalizar recursos para la detección oportuna de enfermedades transmisibles en albergues y puntos de tránsito migratorio. La iniciativa busca responder de manera coordinada a los retos que plantea la movilidad humana en la frontera norte del país, donde la falta de uniformidad en los servicios médicos ha sido un obstáculo recurrente.

Ahora que se han acordado estas medidas, queda por verse si las buenas intenciones se traducirán en acciones efectivas y si esta coordinación evitará las inconsistencias de siempre, esas que convierten la atención a migrantes en un complicado juego de responsabilidades diluidas entre distintas jurisdicciones. Por lo pronto, Sonora asume el liderazgo de un esfuerzo regional que, al menos en el papel, promete mejorar el acceso a la salud en una de las zonas más complejas del país.